Poesía

Dos imágenes sobre mi padre

Soledad Acevedo Riquelme

Retrato

has visto un granado en la calle
más recio frente a la temporada
reducir a grumos la vereda
ostentar sus raíces férreas

el significado completo de pertenecer

y has visto cuando bajo las piedras
que acompañan la insurrección
nacen lombrices/ crecen poleos dóciles

bajo su palma brotaron rosales/ unté
mi dedo con la miel ofrenda

has notado en invierno
su imagen entre la neblina
te han rasguñado sus ramas
abandonadas de sol

el granado verdea/oscurece la ruta
madera olorosa al humo de otras leñas
se queda/espera

la marca absoluta del regreso

cifrada en silencios persistentes
en su floración a finales de octubre
has visto cuando rasga sus botones
llama justo a la soledad
al viento norte
se queda/espera

las nervaduras de sus manos
se abren en heridas frescas
consagra/ te acerca el fruto
desgajado/ el cielo abraza
las nubes ominosas

su jugo funde la tierra
el barro cauteriza el tajo

Cosas que harías probablemente

tampoco arrastraste
tu presencia a este hogar
este viento/ no es
no es tu culpa
la casa se inclina y levanta
ofrece su cholguán/ una animita

zurzo los signos para armarte un fantasma

la puerta se cierra de golpe
el reloj explota en el suelo
(los engranajes rayan el
vidrio/ el minutero atraviesa el fondo
nácar/ toca al número 6)

dos jilgueros me observan desde el ciruelo
digo —está bueno ya que descanses

el rayo de sol se refracta en el cristal estrellado

también —ya no hay que encender el fuego
no vuelvas

reviso tus apuntes sobre
los sueños de tu mujer
su desprecio a tu pelo cano
y su desdoblamiento
(puede que esté acá mientras cuento esto)

ven/ puedes ser
o el pequeño haz de luz
ronronea en los balcones
o el atardecer sobre el río
hastiado de pejerreyes
corren/ se alzan/ ante mí

me detengo
tu imagen en el portal me roza
las mañanas             pan tostado y soldadura
tus manos tibias     soplas las moras
mi voz oscura          repite tu acento

ato esta idea con un nudo ciego/ tu fantasma
me concede un deseo

escribo en una plaquita
—gracias por favor concedido
tu cara se ha velado
me acerco y cierro los ojos/ tu mano liviana
dibuja una cruz en mi frente

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